Red Internacional de Periodistas Blog Noticias 3. Periodismo y políticas de género en riesgo en Argentina, El Salvador y México (Parte III)

3. Periodismo y políticas de género en riesgo en Argentina, El Salvador y México (Parte III)

El periodismo feminista es la herramienta de defensa para ejercer  los derechos humanos de las mujeres

(III de III)

Por Elizabeth Muñoz Vásquez*

  • La resistencia civil,  estrategia  para superar las crisis democráticas que han generado gobiernos autoritarios

La articulación de redes de la sociedad civil, el ejercicio del periodismo feminista y el trabajo con organizaciones de mujeres, ha impulsado el avance en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y el de la defensa de los derechos humanos. Sin embargo los países con crisis democráticas impiden su reconocimiento y confunden a la población con desinformación, denunciaron periodistas e investigadoras de Argentina, El Salvador y México, respectivamente.

En lo que fue la última fase del  Space  titulado “Periodismo y políticas de género en riesgo”, organizado por la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG) , la periodista guatemalteca Diana Fuentes, afirmó que prevalece una crisis democrática  en América latina y el Caribe, pues “un estado democrático requiere que sus gobiernos y mandatarios promuevan políticas integrales que incluyan a las mujeres, defienda el derecho de las sociedades a contar con información suficiente, basada en derechos y que además sea diversa e incluyente”, pero esto no sucede. 

¿El periodismo feminista, las organizaciones de mujeres  y feministas y la sociedad civil organizada pueden ser una herramienta para la defensa de los derechos humanos?, fue la pregunta que hizo a las participantes del conversatorio.

En México el periodismo feminista ha sido el altavoz de las víctimas

Mayra Sánchez -responsable del Programa de Libertad de Expresión y Género de CIMAC -(Comunicación e Información de la Mujer A.C)-, afirmó que ya se demostró que las organizaciones de mujeres, feministas, y la sociedad civil sí pueden ser una herramienta de defensa de los derechos humanos, pues en el caso de  México sin el trabajo de las mujeres periodistas feministas, no habría la cobertura de los derechos humanos.

Agregó que las mujeres periodistas, han incorporado a la agenda mediática a las víctimas. Fueron ellas las primeras en darles voz, “o mejor dicho a ser el altavoz, porque siempre han tenido voz, pero no se les escucha. Se les dio voz a las víctimas en general, no solo a las sobrevivientes de la violencia machista”.

Subrayó que las mujeres periodistas fueron mostrando ante la sociedad, a organizaciones feministas y de defensoras de sobrevivientes de violencia, como fuentes informativas confiables y válidas, “pusieron la agenda de los derechos humanos que estaba muy rezagada en el periodismo e hicieron que del mundo privado se levantara una agenda pública. Por ejemplo, cuando se habla de violencia machista en los hogares, de la violencia en las parejas,  la desigualdad en el trabajo, en el hogar y en los cuidados, y del trabajo no remunerado”.

Mayra Sánchez, reiteró que debido a la labor de organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación, periodistas y personas defensoras de derechos humanos, es que en México se crearon e institucionalizaron normas y mecanismos de protección para garantizar y proteger  el derecho a la libertad de libertad de expresión y  a defender los derechos humanos.

La también investigadora aseguró que “las organizaciones no solo representan una herramienta para la exigibilidad y la denuncia, “porque la respuesta no llega únicamente por parte del Estado, sino que desde la sociedad civil organizada se van creando mecanismos para seguir resistiendo a las violencias y se buscan formas para seguir defendiendo la vida, la tierra y  los derechos humanos”.  

En Argentina las organizaciones sociales y el periodismo feminista son una estrategia de cambio y un instrumento de resistencia

La periodista argentina Liliana  Hendel, señaló que a pesar de que en su país tienen “un plexo extraordinario y un sistema teórico magnífico en relación al avance de acuerdos  y  leyes, éstos se incumplen al apoyarse en una plataforma de censura, en un gobierno que arrasa con todos los derechos y un sistema judicial que acompaña ese arrasamiento. Por lo tanto, la situación de debilidad de la ciudadanía es grave, y del periodismo y de las periodistas feministas en particular, es fácilmente vulnerable”.

Sin embargo, dijo, que a pesar de lo anterior, “sí creo que el periodismo feminista y nuestras redes, sí son un instrumento de resistencia, son una estrategia  de cambio, y son un instrumento de la política y de la política pública”.

Resaltó que desde la experiencia propia, el pertenecer a diversas redes en el mundo –como la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género-, de manera individual o grupal, le ha permitido denunciar,, articular o aliarse con el propósito de fortalecerse ante los ataques que se reciben, “en algunas ocasiones las redes de periodistas hemos encontrado esa alianza con organismos internacionales (…) en la crisis de la Argentina en el año 2001 y 2002, la presencia de España y de México fueron importantísimas, y no solo por el abrazo en redes y la posibilidad de denunciar lo que pasaba, sino por el financiamiento y los aportes que en ese momento recibimos  para las actividades que nos propusimos”.

La también conductora de radio, afirmó que “en la grupalidad, en la formación de equipos y en el compartir la información, está la única salvaguarda. Es el plafón desde donde podemos resistir, y de hecho es el lugar desde donde lo estamos haciendo”.

Hendel puso como ejemplo que hasta hace cinco años los correos electrónicos eran el mecanismo para comunicarse y difundir información, ahora lo hacen a través de mensajes de whatsapp, y hay grupos hasta de 300 mujeres periodistas que  están comunicando lo que sucede en las diferentes provincias.

Subrayó que en Argentina, el periodismo con perspectiva de género tiene una enorme vitalidad, siempre se están proponiendo actividades y las mujeres periodistas están ahí.  “Somos las que contamos lo que pasa, las que contextualizamos los hechos, les damos la palabra, y  no vamos a someternos a la prohibición del lenguaje inclusivo, no vamos a someternos a la prohibición de nuestra agenda”, advirtió.

Para concluir su participación, Liliana Hendel resaltó que la resistencia social tiene  diversos colores, debido a los diferentes lugares donde se encuentran las mujeres periodistas. Sin embargo, dijo tener la más profunda convicción de que más temprano que tarde volverán a  recuperar la calidad de democracia que sus pueblos merecen, y eso se traducirá en tener la posibilidad de continuar realizando el periodismo que habitualmente realizan.

En El Salvador, el Estado promueve la desmemoria al desconocer los avances obtenidos en materia de derechos humanos

Por su parte, Krissia Girón, periodista de El Salvador lamentó que Latinoamérica comparta dolores, heridas y circunstancias históricas que no deben olvidarse. Lamentablemente desde el Estado se impulsa y se promueve la desmemoria, “en esta crisis democrática que existe, las autoridades quieren cerrar de tajo lo acontecido y no dejan un solo espacio a la memoria, a la búsqueda de verdad,  justicia, reparación y garantía de no repetición de hechos lamentables”

Insistió que en El Salvador, se vive una época donde las autoridades impulsan y promueven el olvido al pretender desconocer  todos los logros del pueblo salvadoreño en materia de derechos humanos, de avances que permiten a la ciudadanía tener una vida digna, establecidos en diversas leyes y acuerdos de paz,que han sido desconocidos e incluso considerados una farsa por parte del presidente Nayib Bukele. A lo que se suma el desconocimiento total  de las víctimas del conflicto armado y de los hechos anteriores a éste, y que por más de 40 años han seguido en la búsqueda de justicia y reparación.

 Aseguró que la desmemoria también ha tratado de ocultar los aportes del movimiento feminista, el cual ha sido vanguardia en el avance del conocimiento y ejercicio de los derechos de las mujeres.

Sabemos desde el periodismo feminista que no han sido las instituciones las que han iniciado los procesos para garantizar y promover los derechos humanos de las mujeres y una vida libre de violencia, si no que han sido las organizaciones feministas las que han luchado desde las calles, desde el trabajo de base y con las instituciones para obtener las leyes y acuerdos  que ahora quieren eliminar. “No nos van a detener, esa es la consigna”, advirtió.

Krissia Girón, señalo  que la aprobación de leyes como la de una vida libre de violencia para las mujeres, la creación de unidades de género en las instituciones, el uso del lenguaje inclusivo en la curricula educativa, la difusión de los derechos sexuales y reproductivos y  los de la diversidad sexual, entre otros,  son resultados de la lucha de  la sociedad civil, del movimiento feminista y de los acuerdos de paz, y lo que pretenden las autoridades es desinformar a la población, al eliminar esos avances y no reconocerlos.

Para concluir el evento y a la pregunta expresa para las asistentes de cómo apoyar desde otros países, el  trabajo de las mujeres periodistas y de las personas defensoras de derechos humanos, ya que su vida incluso está en riesgo por la crisis democrática que  se vive en diversos países latinoamericanos, las asistentes sugirieron que se debe pedir apoyo de organismos internacionales, difundir lo que acontece, buscar diversos puntos de opinión y no quedarse solo con la versión oficial.

*Integrante de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género

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