Por: Fabiola Gutiérrez
Del 1 al 10 de marzo, la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG) y la Red de Salud de las Mujeres de Latinoamérica y el Caribe (RSMLAC) lanzaron una campaña digital en el marco de Beijing+30. A través de una serie de piezas gráficas, la iniciativa buscó visibilizar los avances, desafíos y compromisos del Capítulo J de la Plataforma de Acción de Beijing, centrado en las mujeres y los medios de comunicación.
En el marco de los 30 años de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG) y la Red de Salud de las Mujeres de Latinoamérica y el Caribe (RSMLAC) impulsaron una campaña conjunta para visibilizar el Capítulo J, dedicado a las mujeres y los medios de comunicación, una de las 12 esferas de preocupación establecidas en este histórico compromiso internacional adoptado por 189 países.
Durante los primeros días de marzo, la campaña difundió una serie de piezas gráficas que invitan a reflexionar sobre los avances, desafíos y urgencias en torno a los compromisos asumidos por los Estados, los medios de comunicación y otros actores clave.
El Capítulo J establece dos objetivos estratégicos fundamentales:
— Ampliar el acceso y la participación de las mujeres en los espacios de toma de decisiones dentro de los medios de comunicación.
— Promover una representación equilibrada y no estereotipada de las mujeres en los contenidos mediáticos.
La campaña recordó que, a pesar de los compromisos firmados hace tres décadas, las cifras siguen siendo elocuentes: solo el 27% de los puestos directivos en medios están ocupados por mujeres, y apenas el 24% de las personas que aparecen en las noticias son mujeres.
Además, las piezas abordaron temas como la urgencia de impulsar la formación y el empleo de mujeres en el sector, fomentar la investigación sobre representación mediática, garantizar la participación equitativa en órganos consultivos, apoyar redes de comunicación de mujeres y fomentar el acceso a nuevas tecnologías con enfoque de género.
La iniciativa también llamó a los medios a reconocer su papel clave en la transformación social y a asumir la responsabilidad de promover narrativas que respeten la dignidad, la diversidad y los derechos humanos de las mujeres.
Este 8M, el Capítulo J nos recuerda que la transformación comunicacional requiere la alianza entre medios, organizaciones de la sociedad civil, sector privado y mecanismos institucionales.
Porque la libertad de expresión es compatible con la dignidad, y los medios tienen el poder —y la responsabilidad— de cambiar las narrativas.
Descarga las piezas digitales de la campaña aquí:
Campaña en español
